Comenzamos por, obviamente, entrar a Blogger.com. Se nos abrirá una página como esta y hacemos clic en Crear un blog.

El siguiente paso es crear una cuenta de Google. Como vimos en el post anterior, Blogger es propiedad de Google. Si tienes una cuenta en cualquiera de los servicios de esta compañía (Gmail, Picasa, Google Docs, etc.), ya tienes una cuenta de Google. Si es así, haz clic en el enlace “primero acceda a ella“. Si no tienes, puedes crearla desde aquí mismo. Sólo sigue las instrucciones que se indican.

A continuación, toca elegir el nombre y la dirección del blog. Estos no tienen por qué coincidir, pero es muy recomendable que lo hagan. A la hora de elegir la dirección, puedes seguir estos consejos que ya mencionamos a la hora de elegir un nombre de dominio. Prácticamente, todos los allí mencionados se aplican aquí (excepto el asunto del registro), pero hay algo que debes tener en cuenta en este caso: a la dirección que elijas se le añadirá el sufijo blogspot.com. Por lo tanto, procura que no sea demasiado largo.

Una vez que hayas escrito la dirección, haz clic en el enlace que dice “Comprobar la disponibilidad”. En el caso de que ya esté usada esa dirección, te aparecerá algo como esto:

Si es así, cambia la dirección y haz clic de nuevo en “Comprobar la disponibilidad”. Continúa haciéndolo hasta que te aparezca lo siguiente:

Ahí sí, ya puedes continuar con rellenando la verificación de la palabra y darle al botón “Continuar”. Pero antes de seguir, un par de consideraciones acerca de esto:
Procura siempre que la dirección y el nombre de tu blog sean lo mismo. Si cambias lo primero, cambia también lo segundo. No es que sea indispensable, pero da buenos resultados. La gente, por regla general, memorizara el nombre de tu blog y lo asociará con con el sufijo blogspot.com. Si dirección y nombre del blog son diferentes, la cosa se dificulta.
No te dejes llevar por la frustración. Si esa maravillosa dirección que habías elegido ya está cogida, no has cosas como añadirle un número a la dirección o introducir caracteres al azar. Sobreponte y piensa otra dirección con detenimiento.
A continuación, viene el momento de decidir el aspecto que tendrá tu blog: la plantilla.

Se le llama plantilla porque se utiliza un archivo que define toda la estética del blog sin que el contenido se vea afectado. La ventaja de las plantillas es que permiten que puedas cambiar de look en cualquier momento de manera fácil y sencilla.
Uno de los defectos de Blogger es que dispone de muy pocas plantillas y todas han sido usadas muy frecuentemente. Una vez creado el blog, lo más recomendable es que cambies de plantilla. Para hacerlo, consulta el videotutorial de Patricia Pilar, la miniguía publicada aquí o la entrada sobre Preguntas Frecuentes acerca de este tipo de plantillas. De hecho, creo que debería ser el siguiente paso que debes seguir una vez que ya dispongas de tu blog… que va a ser ya mismo:

Ya está. Eso es todo. Si le das al botón “Empezar a publicar”, te aparecerá esto:

Muchas gracias por estos articulos, lo que estoy aprendiendo de ustedes no lo habia tenido nunca. los Tutoriales son espectaculares y muy claros en la explicacion.
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